Archivo mensual: abril 2016

La cosa pública

Hoy, en uno de mis cada vez más frecuentes ataques de asociabilidad, decidí ir a comer un bocadillo a un bar en lugar de quedarme en la cafetería del trabajo como habitualmente. En la mesa de al lado había un par de tipos tomando cañas. Uno hablaba acaloradamente y a voz en grito, imposible no escucharlo. «Los impuestos son un robo», decía. «Te maman las perras, y ¿pa’qué? Pa’nada. Nada. Porque ya me dirás tú a mí que me dan a mí. No me dan nada. Eso es pa’ dar comer a los políticos que son gentuza y una panda de mangantes todos». Comentó algo de una herencia y de la contribución de tres garajes y dos casas. El compañero asentía en silencio. Entonces entró un hombre que parecía conocerlo. «Usted es profesor de filosofía, ¿no?», preguntó. Quería clases particulares para su hija a la que, según explicó, se le había atragantado la asignatura y veía peligrar la selectividad. Para mi sorpresa, resultó que sí era profesor de filosofía. Contestó, sin embargo, que no tenía tiempo para clases particulares porque «entre las clases de instituto de lunes a viernes y las de preparación de oposiciones de los fines de semana no me queda ni un minuto libre»

Y así están las cabezas. Y los estómagos.

Post-post: en realidad no me sorprendió en absoluto, para qué engañarnos.

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