Archivo mensual: mayo 2012

Remoloneando

Allá por febrero (flor de febrero no va al granero) tuve que preparar el examen de una asignatura obligatoria de tercero. Normalmente mi vida académica consiste en un 1% de inspiración – a ver si suena la flauta – y un  99% de transpiración… provocada por las carreras reales o figuradas en busca de unos apuntes o del temario por caridad. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, los apuntes estaban en el aula virtual (que es un portal web de la universidad) de tal manera que lo único que tenía que hacer era imprimirlos y estudiarlos. No pude hacerlo. Los tales apuntes no eran otra cosa que un montón de Power-Points (off topic: este programa me lleva irremediablemente a pensar en la mujer del príncipe Carlos de Inglaterra, bautizada por una amiga mía como Camila Power-Point) con cosas como ésta:

La estructura constituye una dimensión fundamental y decisiva de la escuela como organización formal. Sin embargo, el análisis de la estructura por sí mismo no permite alcanzar una comprensión cabal de los centros educativos como organizaciones.

Y todo mal itemizado, adornado con diagramas de flujo a cada cual más pintoresco, lleno de pedagogismos y sin coherencia interna ninguna.

Me puse de mal humor y decidí no estudiar. Y, como era de esperar, esa fue la causa que trajo como efecto que la profesora decidiera suspenderme. Lo que no se sabe es si también se puso de mal humor. El caso es que ahora me encuentro atrapada por mi pasado y tengo que presentarme de nuevo. O sea, que ando remoloneando y escribiendo en el blog en lugar de estudiando.

Por sacar algo positivo de todo esto, la experiencia me está permitiendo empatizar con el pequeño Kevin, de primero de primaria, un niño que pasa las jornadas escolares jugando con los lápices (en sus manos los lápices prácticamente cobran vida) y que en un día de clase típico ni siquiera consigue terminar de escribir la fecha en el cuaderno. ¿Sabrá Kevin que está atrapado en  una estructura cuyo análisis no permite alcanzar una comprensión cabal del centro educativo como organización?

El caso es que, como Kevin, aquí estoy yo, dándole vueltas al lápiz a ver si consigo relacionar los niveles organizativos superiores de la estructura escolar con sus metas ambiguas y polisémicas.

[Editado: acabo de ver que el 31 de enero (de enero a enero gana el banquero – el refranero español, siempre de actualidad)  ya informaba de mi suspenso en esta misma bitácora, así que fue en este mes, y no en febrero, cuando fracasé (escolarmente).]

[Editado otra vez: y lo peor es que mientras la escuela arde, yo estoy aquí tocando el arpa.]

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C

Hoy he llegado a la entrada número cien del blog y también hoy he terminado las prácticas. Para celebrar ambos acontecimientos he abierto otra bitácora con el nada original nombre de  Lugares comunes relativamente original nombre de “Más allá de Orión” donde iré poniendo actividades para niños de primaria. Por ahora sólo hay algunas que ya había publicado en este blog pero lo iré ampliando con cosas nuevas intentando que haya un poco de todo… menos plantillas para colorear (¿qué tiene de pedagógico colorear, para hacer que los niños pasen gran parte de su jornada haciéndolo?). En cualquier caso, después de cien entradas diciendo que el emperador está desnudo, toca ser un poco más constructiva… aunque teorizar también tenga su gracia.

Mini miscelánea (III)

(En la clase de Primero de Primaria.)

Relaciones personales (homosexuales):

-Cristina: A ver, Ernesto, no puedes copiar siempre lo que hace Pedro. Imagínate cuando seas grande y estés trabajando en una oficina  tener que llamar a Pedro para que te resuelva cada problema. (Quizás no sea pedagógico esto de pedir a los niños que imaginen su futuro pero así me salió.)

– Ernesto: Pues lo llamo porque va a ser mi novia, porque seremos maricas.

– Cristina: Dirás que va a ser tu novio.

– Ernesto: No, novia, porque seremos maricas.

– Cristina: Ya te había oído la primera vez, pero igualmente sería tu novio porque Pedro es un chico. Además, eso será si Pedro quiere ¿no te parece?

Relaciones personales (heterosexuales):

– Cristina (a dos niñas que discuten con gestos propios de programas del corazón): ¿Y a ustedes dos que les pasa que llevan toda la mañana discutiendo?

– Carla: Es que Paola me quiere quitar a Axel (Axel es el niño más popular de la clase, básicamente porque es sueco y muy, muy rubio).

– Paola: No, porque Axel ahora es mío.

– Cristina (más escandalizada por dentro de lo que deja mostrar): Pero, pero, pero… ¿qué es esto de que si es mío, o me lo quiere quitar? Las personas no son de nadie. Axel, igual que ustedes, es libre de decidir con quién estar… y etcétera, etcétera.

Roles de género:

– Juan: En mi cumpleños quiero que me regalen una bicicleta. Es que ya tengo una pero era de mi hermana y todos se rien de mí porque es rosa y pone Barbie.

(Le he explicado que el color da igual, que lo importante es que la bicicleta funcione pero después, viendo que él no lo veía así, le he aconsejado tapar lo de Barbie con cinta aislante negra. No sé si he hecho bien.)

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En misa y repicando

Pero debemos entender que no hay sociedad capaz de crear riqueza y cohesión social de forma sostenible sin una educación excelente.

(…)

Necesitamos pensar e invertir en el futuro y no anclarnos en la defensa de un status quo insostenible.

(…)

Probablemente necesitemos más medios en los estudiantes de primaria y secundaria, pero esto desde luego no es la razón de nuestra muy desfavorable situación comparativa. Es más, antes de poner más medios, creo que la sociedad debe tener un diagnóstico claro de cuál es el motivo de esta situación, y definir, a partir de ahí un plan de acción. La importancia y profundidad del problema está muy lejos de las discusiones que centran nuestros debates, en aspectos tales como la educación para la ciudadanía.

(…)

Que hay que dedicar más recursos a la educación, no me cabe duda.

Las palabras de arriba – que bien podría haber escrito yo – las recoge en su blog José Ignacio Goirigolzarri, el sustituto de Rodrigo Rato como presidente de Bankia.  Goirigolzarri cobró 68,7 millones de euros de indemnización al jubilarse del BBVA con 55 años. Es decir, él solo cobró más de lo que se venía gastando anualmente en España en el  Programa Nacional de Contratación e Incorporación de Investigadores Ramón y Cajal. Ahora ni eso. Se estima que para sanear Bankia harán falta como mínimo unos 7000 millones de euros, que junto a los 4465 millones que hace dos años el Estado entregó a Bancaja y Caja Madrid para su fusión, suman 11465 millones: mucho más de lo que se ha recortado en educación y en ciencia e I+D.

¿No les parece que está hablando por hablar… o cobrando por cobrar?

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Viejas tecnologías (IV)

Las cartas que copio a continuación se recogen en el libro ¡Ojalá lo supiera!, una recopilación de correspondencia mantenida por el premio Nobel de Física, Richard Feynman, y seleccionada por su hija Michelle. Además de por ser un grandísimo físico y una persona muy singular, Feynman es conocido por su contribución a la enseñanza de las ciencias. Se dice que estaba particularmente orgulloso de la Medalla Oersted a la Enseñanza que ganó en 1972. Entre otras curiosidades, en el libro se puede leer el análisis que hizo de una serie de libros de texto para enseñanza primaria a petición de la Junta de Educación del Estado de California. Las cartas que copio aquí me han hecho gracia, en primer lugar, por el entusiasmo de Feynman, y en segundo lugar, por lo primitivo que nos parece ahora el teléfono.

Carta enviada por un profesor de Física a Richard Feynman en 1966:

Estimado doctor Feynman:
Soy profesor de física en Northwestern Wisconsin, y doy cuatro clases de Física PSSC al día. Debido a nuestra situación geográfica, es extraordinariamente difícil para mis alumnos poder hablar o visitar fácilmente a científicos y personas que investigan.
He pensado que, con su cooperación, sería posible que tuvieran una experiencia que, estoy seguro, recordarán durante mucho tiempo. Me preguntaba si usted consideraría alguna vez en el futuro dar una charla a mis alumnos mediante una conexión telefónica a larga distancia a una hora convenida. Me daría una gran alegría si esa llamada encajara en su agenda y yo pudiera reunir a todos mis alumnos en nuestro auditorio de modo que pudieran escucharle y posiblemente hacerle algunas preguntas. Yo podría hacer todos los arreglos a través de nuestra compañía telefónica local. He pensado que, si usted quisiera, podría hablar a los estudiantes durante 20 o 25 minutos y darles luego la oportunidad de hacerle algunas preguntas. El tiempo total empleado sería de 35 a 40 minutos.
Esto es un experimento total por nuestra parte, pero pienso que sería muy estimulante para mis 130 alumnos de física, que representan la mitad de nuestra clase junior.
Si usted cree que podría robar tiempo a su apretada agenda para un experimento como éste, tendría mucho gusto en comunicarme con usted con más detalle cuando más le convenga. Agradeciendo su amable consideración, quedo atentamente,
Thomas J. Ritzinger

Y esta fue a contestación de Feynman:

Estimado señor Ritzinger:
¡Qué maravillosa idea! Suena terriblemente cara, pero si usted lo dice estoy de acuerdo.
En cualquier caso, intentemos esa gran llamada telefónica. Creo que funcionaría mejor si yo no hago otra cosa que responder a preguntas durante los 35 o 40 minutos. Probablemente me volveré loco tratando de explicar las cosas sin una pizarra. Pero suena divertido y me gustaría intentarlo.
Miércoles y jueves por la tarde y martes por la mañana son malos para mí. Otros momentos están bien, excepto 2 de abril y 22-27 de abril, en que voy a ir a Nueva York.
¡Una idea grande y original que nunca he oído antes! (¿cuánto cuesta?).
Afectuosamente,
Richard P. Feynman

El 25 de abril de 1966, Tom Ritzinger escribió para darles las gracias a Feynman. Decía que “los más jóvenes estaban muy emocionados y los comentarios tras nuestra conversación me demuestran que sacaron mucho provecho de sus respuestas y comentarios”.

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El mito del chiringuito

El profesor de mis seminarios semanales, de obligada asistencia, se ha aburrido está aplicando la teoría de que el docente debe actuar como simple mediador, y en lugar de dar clases nos ha pedido que comentemos en un foro una serie de vídeos (del youtube) que ha ido colgando en la página de la asignatura. Para mí es como escribir en el blog pero muchísimo más aburrido porque nunca hay debate: el profesor no participa y a los alumnos todo les parece bien, hasta el punto de que han llegado a estar de acuerdo con afirmaciones contradictorias. El último vídeo que he tenido que comentar ha sido una conferencia sobre las nuevas tecnologías en educación. Pues bien, nada más empezar, la ponente ha caído en el llamado ‘mito del chiringuito’.

El ‘mito del chiringuito’ consiste en comparar algún aspecto de la vida en España con el equivalente de algún país desarrollado. Si  llegamos a la conclusión – casi siempre inevitable – de que en otro país tal cuestión es mejor que en España, hay que responder inmediatamente que aquí tenemos más horas de sol, que nos sabemos divertir más o que tenemos chiringuitos. Por ejemplo:

– Afirmación: En Noruega el sueldo medio es muchísimo mayor que en España incluso contando con que el coste de la vida es mayor en aquel país.
– Respuesta: Sí, pero en Noruega hace mucho frío y además no hay chiringuitos.

– Afirmación: En Alemania hay derecho a un año de baja de paternidad mientras que en España ésta es sólo de quince días.
– Respuesta: Sí, pero en Alemania no son pasionales y además no hay chiringuitos.

El caso es que, como decía, el mito del chiringuito ha llegado a la educación. Ahora resulta que no debemos tratar de imitar el sistema educativo finés porque en Finlandia se suicidan mucho (y porque no hay chiringuitos, supongo). Como por lo visto en Irán, Jamaica y Guatemala se suicidan menos (o eso dicen), quizás deberíamos copiar los sistemas educativos de esos países. Maravilloso.

Lo irónico es que España, con sus no sé cuántas horas de sol, es el tercer país de Europa con más suicidios, sólo por detrás de Finlandia y Bélgica. Quien no se consuela es porque no quiere.

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