Lo que enseñan los expertos

Durante la carrera solo he ido a clase aquellos días en que me ha tocado exponer algún trabajo (cuatro o cinco veces a lo sumo) pero nunca pensé que me estuviera perdiendo nada especialmente valioso. Sin embargo, ahora que me obligan a asistir a unos seminarios semanales relacionados con las prácticas, me estoy dando cuenta de que las lecciones de los expertos son insustituibles. Hoy se habló del constructivismo. Como las clases de los pedagogos suelen ser mortalmente aburridas (cuanto más énfasis ponen los expertos en educación en explicar a los demás cómo dar sus clases, peores profesores son ellos mismos) se me ocurrió intervenir diciendo algo así como que es muy ingenuo pensar que se puede construir todo el conocimiento a partir de la observación. Por ejemplo, dije, por mucho que nos pongamos a experimentar con bolitas de diferentes masas, jamás seremos capaces de deducir por nosotros mismos las leyes de Newton. Pues bien, según mi profesor, un niño de primaria sí es capaz de hacerlo: bastaría con que el maestro diseñara un experimento adecuado (y preparara una Unidad Didáctica – le faltó decir). Después ha añadido que en educación no vale el sentido común sino que hay que actuar de acuerdo a los dictados de la ciencia y me hizo saber que mi  argumento no tenía valor porque en lugar de exponer un hecho científico me había limitado a dar una opinión. Por último, me animó a estudiar cómo el cerebro construye el conocimiento para lo que me recomendó no sé qué libro de  Eduardo Punset.

Estas son las cosas que los expertos en educación enseñan a los futuros maestros.

Post post: en el blog de Pseudópodo hay una entrada muy buena sobre este tema.

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17 Respuestas a “Lo que enseñan los expertos

  1. Intuía, a través de diversas lecturas, los excesos del constructivismo en el terreno de la educación, pero este experiencia personal tuya constituye toda una poderosa llamada de atención. Estudiantes que cuestionáis lecciones “magistrales” como la que describes, ¿no corréis el riesgo de dejar el campo sembrado de futuros pedagogos mediocres que por simple asentimiento con lo que les cuentan saquen mejores notas?. Ya sabes que para que el mal se extienda en una sociedad, sólo hace falta que callen los justos.

    En cualquier caso, si tuviera que elegir un profesor para mi hija adolescente entre tú o el del seminario, te elegiría a ti.

  2. Intuyo una contradicción, aunque necesitaría a alguien de filosofía, que tengo la lógica de predicados muy olvidada. Si, según el pedagogo, cada persona construye (más bien, tal como lo propone, reconstruye) el conocimiento, ¿qué hace dándoos una clase magistral que habéis de tragaros a pies juntillas sin rechistar? Lo lógico sería que a partir de la observación y la experiencia “construyerais” el conocimiento pedagógico que necesitáis. ¿Acaso hay miedo de que “construyendo” el conocimiento pedagógico se llegue a conclusiones distintas a las suyas?

  3. Muy acertada la contradicción vista por Aurora.

    Y hablando de verdaderos expertos, cuando de verdad tienes uno de verdad delante, alguien que sabe de verdad, lo que te interesa es escucharlo y no dedicarte a escuchar lo que quiere exponer el compañero. El problema de la clase magistral es que no sea verdaderamente magistral.

    • Aurora señala una contradicción similar a los que mantienen posturas relativistas, para los que ninguna opinión es más válida que otra… lo cual invalidaría también la suya de que todo es relativo. El constructivismo es la antesala de ese relativismo.

  4. Por cierto, veo que los dos somos admiradores de Pseudópodo.

  5. Gracias por vuestras apreciaciones.

    Loiayirga, tienes razón. Por mi experiencia, una clase magistral impartida por una persona competente y que pueda resolver las dudas que surjan es la mejor forma de avanzar en el dominio de una materia.

    Plutarco, muy interesante tu asociación. Me la apunto para tenerla en cuenta.

  6. Plutarco, mentiría si dijera que los profesores que he tenido son los más aptos, pero la cuestión es que tienen el aval del estado y yo ahí poco puedo hacer… además de desahogarme en el blog.

    Además de la contradicción que acertadamente ha señalado Aurora, lo que me sorprendió fue la concepción tan extremadamente ingenua que mostró tener de la ciencia, sólo equiparable con el desparpajo y autosuficiencia con que se expresaba. Resulta que los niños de primaria pueden igualar en un rato – entre el recreo y la clase de educación física – los genios de Galileo y Newton. Y yo con estos pelos. Por otro lado, la afirmación de que en la escuela no cabe el sentido común (muchos lo sospechábamos, él lo ha confirmado) es tan obtusa que me recuerda aquello de ‘muera la inteligencia’. Y por último, da también un poco de miedo, como apunta Plutarco, escucharlo apelar a la ciencia como única fuente de la pedagogía (él llega más lejos porque cree que la pedagogía es una ciencia experimental – algo que no sabe lo qué es, pero bueno), olvidando su dimensión ética. Sobre esto escribí en esta entrada.

    Y bueno, Loiayirga, lo de las clases magistrales para explicar lo terriblemente dañinas que son las clases magistrales, es ya un clásico de la pedagogía de hoy. Como hablar del fomento del sentido crítico y despreciar todas las opiniones discordantes, como en este caso. Efectivamente, Aurora, deben de tener miedo a que alguien llegue a conclusiones diferentes a las suyas. Y encima apelando a un argumento de (falsa) autoridad. Desde luego que muchos blogs de internet son muchísimo más enriquecedores que ciertas clases.

  7. Y recomendar a Punset (un divulgador sin formación científica, que a veces roza lo New Age) como experto en neurociencia y construcción del aprendizaje, no deja de tener su gracia.

  8. Athini Glaucopis

    Querida Cristina, me consta que, como yo, eres seguidora de Pseudópodo, pero no sé si leías ya su bitácora hace tres o cuatro años, Por si no los has visto, me permito recomendarte estas entradas (y si ya las has leído…, pues seguro que te gustará volver a leerlas, como acabo de hacer yo).

    http://pseudopodo.wordpress.com/2009/02/16/la-falacia-pedagogica/

    http://pseudopodo.wordpress.com/2010/02/21/la-nueva-rueda-del-emperador/

    Me ha gustado mucho una frase tuya en una de las entradas anteriores: “mi problema no es que no me gusten las cosas de la pedagogía sino que me las tomo demasiado en serio”. A mí creo que me sucede otro tanto: creo que enseñar y educar son cosas muy importantes, y me encantaría que realmente existieran unos expertos que pudieran ayudar a los docentes a mejorar su competencia; sin embargo, siempre que he tenido contacto con los autodenominados “expertos” en esa cuestión, he tenido la desasosegante sensación de estar tratando con una pandilla de estafadores. Algo semejante, por cierto, me sucede con el “feminismo” y sus “expert@s”, pero eso ya es otra cuestión.

    (Athini Glaucopis)

  9. Como hablaban de mí, me han pitado los oídos y me he asomado 😉 Bueno, en realidad es que suelo leer tu blog, Cristina, y estas entradas sobre la realidad pedagógica que pones de vez en cuando me desesperan… así que lo que quería era darte ánimos. Cuando te libres de estos expertos avalados por el estado los alumnos te van a necesitar y eso es lo que importa.

  10. Muy interesantes las aportaciones de todos. Cristina, ¿ves cómo no te tenías que desaminar con el blog?
    El otro día no tuve tiempo de añadir otra reflexión. Hace un tiempo leí con mucho interés La especie elegida, un libro divulgativo de Arsuaga, el paleontólogo. No lo tengo a mano, así que voy a tener que fiarme de mi memoria para lo que viene a continuación (y puede fallar). Me llamó enormemente la atención que aseverara que, en el éxito evolutivo de nuestra especie, tuvo mucho que ver el lenguaje, dado que – y aquí viene lo interesante – este nos permitía transmitir de forma rápida el conocimiento acumulado por las generaciones anteriores a nuestros retoños, de tal manera que éstos no partían de cero o de casi cero, sino que durante su niñez sus padres les enseñaban lo que ya se sabía y les quedaba tiempo para descubrir o inventar cosas nuevas.
    Desde este punto de vista y exagerando un poco – o sin exagerar -, cabe decir que esa manía de construir el conocimiento (que más bien es reconstruir), en vez de transmitirlo de forma eficaz para dejar el camino abierto al progreso, va a llevar a nuestra civilización a la ruina.
    En fin, Cristina, como dice Pseudópodo, los alumnos van a necesitar una maestra como tú.

    • Aurora, quizás mientras se mantiene a los alumnos ocupados “construyendo” conocimiento se le mantiene alejados de cualquier tentación de desarrollar un espíritu crítico. Quién sabe si esa es la verdadera meta de las nuevas pedagogías…

  11. Seguro que sí, Plutarco. Completamente de acuerdo.

  12. Athini, muchas gracias por los enlaces. Las dos entradas son muy interesantes. Tienes razón, en España cuesta muchísimo encontrar un pedagogo serio. Hay trabajos de supuestos expertos que dan directamente vergüenza ajena. Pero allí están ellos en sus castillos, tan alejados de la realidad, que hasta tienen la convicción de que los problemas de la educación se van a arreglar cuando todos los maestros y profesores sigan sus recomendaciones (cosa que muchos no hacen… afortunadamente, añado). Me pregunto qué ha ocurrido para que llegáramos hasta aquí.

    Pseudópodo, es verdad que acabaste convertido en ‘trending topic’ de esta entrada. Eso te pasa por tener un blog tan interesante 🙂 Gracias por tu visita y por tus ánimos.

    Aurora, tienes razón en que no tiene ningún sentido inventar la rueda una y otra vez… lo que pasa es que construir el aprendizaje, de esa forma tan ingenua que plantean los pedagogos, es irrealizable de puro absurdo y eso salva un poco la situación. Un poco solo, porque estas ideas tienen mucha culpa en que por ejemplo la memoria haya caído en desgracia como lo ha hecho. La memoria y los conocimientos, algo que, como señala Plutarco, impide que los alumnos desarrollen realmente el sentido crítico. Es gracioso, porque resulta que como los discursos de los pedagogos no suelen tener ninguna lógica ni coherencia interna, muchos de mis compañeros de carrera confiesan estudiar memorísticamente al estilo ‘loro’. Tanto huir de la ‘escuela antigua’ y han acabado reproduciendo su peor versión. Muchas gracias por tus ánimos.

  13. Llego tarde a esta interesante conversación, pero no puedo dejar pasar la oportunidad de apuntar otra contradicción de los “expertos” (no es que se autodenominen, sino que en congresos, saraos, exaltaciones del Moodle, etc… se denominan entre ellos: educador, curador de contenidos, maestro imprescindible, “maestro que no deja de aprender de sus alumnos”, innovador,…¡gasp!):
    Hace un mes llegué a este vídeo saltando (indignándome, debería decir) de un blog a otro. Comenté en youtube pues tampoco lo pude evitar, a sabiendas de que era gritar en el vacío:
    Aprendizaje Invisible
    No te pierdas lo que dice entre 9:08y 9:20. Retórica de muchos quilates.

  14. Coquejj, nunca es tarde si la dicha es buena 🙂
    Gracias por el vídeo. Interesante lo que dice de las oficinas de Google… lo que no dice es que los programadores no crean ni trabajan en el tal espacio caótico. Me ha encantado lo de curador de contenidos, ¿de verdad se llaman a si mismos así?

  15. Bueno, a decir verdad no sé si se denominan “curadores de contenidos”, incluí el término porque también me repugnaba. De todos modos he visto en varios sitios esa traducción del inglés. Por ejemplo en un artículo de xarxatic donde critica ese rol:
    El curador de contenidos educativos

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