Intercambio de competencias

Una de las cosas que más me llama la atención de las escuelas ‘de ahora’ es la cantidad de trabajo que se espera que los niños hagan en casa con ayuda de los padres. Porque deberes ha habido siempre pero ahora, además, se espera que los progenitores lean con los niños o hagan actividades con ellos. Actividades que son, digamos, familiares, porque la idea es que los niños no las hagan solos. Incluso hay escuelas que tienen clases para padres con la intención de que éstos ayuden a sus hijos. Por ejemplo, se enseña a una madre a operar con fracciones para que ella misma se lo explique a su retoño llegado el caso. Aunque imagino que hay escuelas que asumen que la implicación de los padres no siempre es posible, esta está siendo mi experiencia.

Por otro lado, también me sorprende que muchos padres ‘de ahora’ esperen que en la escuela los niños aprendan, por ejemplo, los modales en la mesa y ciertos hábitos de higiene. Hay quien me ha dicho que no importa que en casa el niño haga remilgos con la comida porque ya en el colegio les enseñan (los obligan, supongo) a comer de todo. También se espera que sea en el aula donde se refuercen las reglas básicas de la urbanidad. Cosas como decir ‘buenos días’ y ‘gracias’ han pasado a tratarse como un contenido más con los niños más pequeños. Obviamente no todos los padres actúan de la misma forma pero me da la impresión de que cada vez son más los que delegan.

¿No debería ser al revés?

Entradas relacionadas:

3 Respuestas a “Intercambio de competencias

  1. Cristina, el colegio es cada vez más no solo la segunda casa sino el único lugar donde los niños aprenden reglas de comportamiento, civismo, hábitos saludables, normas de tráfico, valores (solidaridad, cuidado del medio ambiente, justicia…) y un largo etcétera. ¿A costa de qué? De eliminar horas de estudio puro y duro y de bregar con padres incompetentes pero muy exigentes que no saben poner límites a sus nenes. Es habitual que los padres de niños de Infantil digan que no pueden con ellos. Me cuentan de una cuidadora de comedor que castigó a un niño porque la emprendió a patadas con ella y cuando el padre fue a pedirle explicaciones (faltaría más) le contó que a él también le pegaba y se aguantaba: no le castigaba para que no se traumatizara. Creo que sobran más explicaciones.
    ¿Padres que hacen los deberes con sus hijos? No me consta que sea una práctica generalizada, más bien están en la inopia, les sobrecargan de actividades para tenerles ocupados y luego les permiten jugar con la consola durante horas para que no les den la lata.
    Hoy en los colegios cabe todo, desde manejar un kart hasta recibir la ceniza el miércoles de Cuaresma. ¿Matemáticas? ¿Ortografía? Bueno, algún rato, para que no se diga…
    Un abrazo,colega.

  2. Coincido con Yolanda en la consideración de que la escuela suple en gran medida lo que los padres no hacen con sus hijos. Educar a un hijo es muy costoso y requiere tiempo y energía. Entiendo que muchos padres no lo tienen o que prefieren dedicar estos parámetros a otras necesidades. El caso es que muchos niños y adolescentes llegan a la escuela desmandados, con la sensación de que todo el mundo ha de rendirse a sus pies, de que deben aceptarse todos sus caprichos y malos modos, que el profesor es un criado más. Si esto lo multiplicas por treinta chavales en el aula, te da medida de la complejidad del problema. Este es el panorama de multitud de centros.

    En cuanto a los deberes, no sé si tu apreciación es correcta. Al menos mis alumnos no reciben mucha ayuda de sus padres, pero entiendo que muchas veces mis hijas han necesitado ayuda nuestra para resolver algún problema o cuestión planteada en la escuela.

  3. Hola, Yolanda y Joselu. Gracias por sus comentarios. En la escuela donde estoy ahora se pide a los padres que lean cada día con sus hijos y también se marcan actividades específicas para padres e hijos (alguna manualidad, un dibujo…), algo que no recuerdo que se hiciera en mis años escolares. Otra cosa es que todos lo hagan. Quizás se intenta que las familias se involucren precisamente porque ahora pasan más, no sé. En cualquier caso, creo que sería más beneficioso para los niños que ese tiempo se dedicara simplemente a educarlos (a no dar patadas, por ejemplo). Supongo que es la inexperiencia pero me sorprende muchísimo la actitud de los niños, en mi caso, niños de clase media sin problemas graves aparentes. Hoy por ejemplo, le pedí a una niña de 6 años que recogiera su mochila del suelo y, casi sin mirarme, me dijo que no. ‘No’, tal cual, y siguió a lo suyo. ¿Es normal que a un niño pequeño le resbale tanto lo que le dice un adulto? Después estuvo más de diez minutos llorando porque le guardé la mochila en el armario y no se la di hasta el final de la clase. A ver si mañana me llega la madre y me acusa de robo o algo. Uf, es complicado, ¿eh?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s