Archivo mensual: abril 2012

Reflexión curricular

Estoy hasta arriba de trabajo pero no he podido evitar compartir los objetivos de una conferencia a la que tendré obligatoriamente que asistir la próxima semana. A saber:

  • Conocer el procedimiento de reflexión del currículo para generar acciones que desarrollen las competencias básicas en el alumnado.
  • Conocer los principios metodológicos básicos para generar acciones competenciales con el alumnado.
  • Conocer el proceso de evaluación formativa e informativa del grado de adquisición de las competencias básicas.

¡Ay! Me pregunto cómo he podido vivir todos estos años sin haber reflexionado sobre el currículo y, lo que es más grave todavía, ¡sin conocer el procedimiento de reflexión! ¿O sera tal vez el currículo – que no yo – el que tiene que reflexionar? Ahí dejo abierto este interrogante.

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25 de abril

No puedo evitar que me siga emocionando esta canción. Envidio a Grândola – Vila Morena – por ser la terra da fraternidade. Yo todavía creo en el poder de la educación y de la fraternidad… pero eso es porque fui a un colegio de monjas. Y ya se sabe.

Al capitalismo le debemos el gran progreso que nos trajo desde las monarquías absolutas hasta las democracias surgidas de la Revolución francesa: libertad, igualdad, fraternidad. Pero si bien el liberalismo de mercado nos dio más libertad, aun a costa de mayor desigualdad, y si el comunismo favoreció la igualdad, con merma de la libertad, ninguno de los dos ha progresado ni siquiera hacia la solidaridad, ya que no a la lejana meta de la fraternidad. Al contrario, al poner el énfasis en el individuo, el capitalismo mercantil socavó los sentimientos de comunidad propios de las sociedades tradicionales y los sigue socavando en el Tercer Mundo sometido a su influencia; mientras el comunismo sólo consiguió imponer una solidaridad forzosa, triste simulacro de la que debe ser interna y auténticamente vivida.

José Luis Sampedro, de su discurso de ingreso en la Real Academia Española.

Y como no me apetece esperar un año para poner otro vídeo conmemorativo, aprovecho. Éste es de Chico Buarque, mi cantante favorito.

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Especial día del libro

Al circuito de la imaginación se le enseña a reaccionar ante la más pequeña de las señales. Un libro es una ordenación de menos de treinta símbolos fonéticos, diez números y unos ocho símbolos de puntuación, y la gente puede presenciar la erupción del Vesubio o la batalla de Waterloo con sólo pasar los ojos por encima. Sin embargo, los maestros y los padres ya no tienen necesidad de construir estos circuitos. Ahora hay espectáculos producidos profesionalmente con grandes actores, escenarios muy convincentes, sonidos y música. Ahora tenemos autopistas de la información. Necesitamos esos circuitos tanto como saber montar a caballo. Aquellos a los que nos construyeron circuitos de la imaginación podemos mirar a la cara de alguien y ver historias; para los demás, una cara es sólo una cara.

Kurt Vonnegut en “Un hombre sin patria

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Orientaciones de PISA para Canarias (y II): las recomendaciones

Después de haber expuesto los resultados del último informa PISA para Canarias, toca ahora discutir las recomendaciones que el equipo de PISA hizo al gobierno de esta comunidad. He seleccionado las que yo considero más significativas (siempre se puede leer el informe completo aquí) centrándome  además en los aspectos referentes a la educación primaria. Es sabido que el nivel económico y cultural de una sociedad influye muchísimo en su sistema educativo pero no se puede pretender que la sociedad cambie para cambiar la educación: con suerte, si acaso, podremos conseguir lo contrario. Además, hago mías las palabras de Loiyirga aplicándolas en este caso a Canarias: No se puede pedir a Canarias lo que Canarias no es. Somos quienes somos y hay que saber quienes somos para intentar cambiarlo. Y hay que cambiar lo que se puede cambiar. Decir que la gente debería valorar la cultura, la inteligencia y el esfuerzo es un deseo que quizás explique algo pero que ayuda poco. Por eso yo, como los autores del documento, me centraré en aquello que sí se puede cambiar. En cursiva y negrita están las recomendaciones del informe. Al lado he incluido mis comentarios.

La Consejería de Educación de Canarias debería ceder más competencias a los centros de enseñanza. Salvo en los casos en los que la legislación estatal española exija expresamente aprobar reglamentos y decretos, estos deberían ser reemplazados por orientaciones. Estoy de acuerdo con esta recomendación y más cuando resulta que los tales reglamentos y decretos, no sólo los redactan personas totalmente ajenas a la realidad de las escuelas, sino que están muchas veces sujetos a la improvisación. Por ejemplo, en el centro donde hago las prácticas se planificó el horario incluyendo dos clases semanales de Religión – y la correspondiente alternativa (a la que no se le ha dado nombre) – de 55 minutos cada una, puesto que así lo exigían las normas. Cuando ya había empezado el curso llegó una circular diciendo que la enseñanza religiosa no debía superar la hora y media semanal. Resultado: las clases de esta materia deben terminar 10 minutos antes. Los alumnos de Religión y su alternativa se reúnen entonces para pasar 10 minutos (dos veces por semana) haciendo no se sabe muy bien el qué puesto que ese tiempo es insuficiente para  planificar nada con sentido.

La Consejería debería impulsar un examen de las necesidades de papeleo y presentación de informes en el ámbito de la educación, con vistas a su reducción al mínimo; asimismo, debería examinar y simplificar todos los procesos de toma de decisiones que afecten a los centros de enseñanza. (…): Una medida muy sensata con la que creo todo el mundo estará de acuerdo… excepto probablemente los expertos universitarios que viven de diseñar el papeleo y los informes en cuestión.

Debería desarrollarse una cultura de evaluación en Canarias. Los autores de los programas deberían explicar detalladamente qué se pretende lograr con los mismos. Posteriormente, debería evaluarse rigurosamente si se ha alcanzado el objetivo. Sea cual sea el resultado de la evaluación, debería compartirse con las partes interesadas. Me parece bien en teoría pero me da miedo que las evaluaciones se conviertan en una nueva fuente de burocracia inútil.

Como, según los baremos internacionales, Canarias dedica una parte considerable del presupuesto de educación a retribuciones del profesorado, y los niveles retributivos iniciales son extraordinariamente generosos, se recomienda a las autoridades que examinen la condicionalidad de la estructura retributiva del profesorado y los pagos de complementos, considerando la posibilidad de condicionar algunos de ellos al rendimiento o al desarrollo profesional y estableciendo más incentivos profesionales para todo el profesorado. Me sorprende que se hable de retribuciones extraordinariamente generosas cuando tengo entendido que el sueldo inicial de un profesor de primaria no supera los 1500 euros netos mensuales. Algo creo que razonable y más teniendo en cuenta  que Canarias tiene la cesta de la compra más cara de España y que la vivienda sigue siendo también muy cara, prohibitiva en según qué zonas turísticas. En cualquier caso, no me parecería mal que existieran incentivos, no necesariamente económicos, según rendimiento profesional.

Fomentar una mayor participación de los padres y de la familia en la vida escolar y en la educación de los niños es muy importante. Deberían evaluarse los programas existentes para comprobar qué es lo que funciona. Los centros escolares necesitan llegar a los progenitores, acogerles, responder a sus preguntas e inquietudes, compartir las pruebas del rendimiento escolar de una forma que los padres puedan entender y tratarles como iguales en la empresa conjunta de ayudar a sus hijos a aprender. La participación de los abuelos y de otros cuidadores también debería considerarse, así como programas para ellos. Otra medida también muy sensata. Sería ideal que los centros escolares promovieran actividades culturales en los barrios. Sé que iniciativas como abrir las instalaciones deportivas a los ciudadanos en general u organizar ciclos de conferencias y cursos dirigidos a los padres han ayudado a mejorar el rendimiento de los alumnos.

Hay una amplia oferta de programas de refuerzo para los estudiantes con dificultades pero nunca han sido evaluados. Deberían serlo tan pronto como sea posible para establecer si están bien dirigidos, si se identifica y se atiende a todos los que sufren dificultades y si los programas están mejorando el rendimiento de los participantes de manera que pueda medirse. Los resultados recabados en el informe PISA sugieren que es improbable que los programas de refuerzo extraescolares del mismo estilo que las clases normales sean útiles, dado el tiempo que ya se dedica a las clases regulares de lengua y matemáticas. La mejor manera de perfeccionar los resultados de quienes se enfrentan a dificultades de aprendizaje es mejorar la calidad de las clases normales. Algo también de sentido común, creo. Lo complicado es ver como mejorar la calidad de las clases normales. Respecto a los programas de refuerzo, en mi clase hay dos niños que separan del grupo general varias veces por semana para recibir apoyo educativo. Pues bien, en las clases de apoyo hacen lo mismo que los otros niños – las actividades de los libros de texto – pero con ayuda. No creo que sea el camino. De todas maneras, con los recortes se reducirá muchísimo el personal de apoyo, así que ya no habrá que preocuparse mucho de este tema.

Debería acometerse una investigación, que incluya encuestas a estudiantes, padres y personal escolar, sobre el modo en que la configuración y duración de la jornada escolar y las largas vacaciones de verano repercuten sobre el aprendizaje de los estudiantes en diversas edades. También deberían investigarse maneras de estimular el rendimiento escolar usando el horario lectivo de que se dispone de manera más efectiva. Cuando salió el informe los periódicos locales sacaron titulares del tipo “Los escolares canarios tienen muchas vacaciones”. El documento no dice eso sino que quizás fuera mejor distribuir las vacaciones de otra manera a lo largo del año, algo que en Canarias se puede hacer sin problemas porque los veranos son suaves. Por otro lado, creo que es cierto que los horarios se han hecho pensando en las necesidades de los profesores (los centros públicos) y en las de los padres (los concertados), pero no en la de los niños. Esto algo que sin duda hay que revisar.

Deberían considerarse las escuelas de verano con aportación internacional para los estudiantes con dificultades, cambie o no el modelo de vacaciones. El informe habla de crear escuelas de verano en la naturaleza aprovechando las condiciones favorables de las islas en cuanto a clima y naturaleza, y tratando de atraer a profesionales extranjeros que den un punto de vista diferente. Me parece una idea buenísima y la verdad es que yo me apuntaría a participar en una iniciativa así. Hay que recordar que en Canarias hay bolsas de marginalidad importantes y sigue habiendo niños que pasan los veranos delante de la tele o dentro del Carrefour del barrio. Pero como no hay dinero ni – posiblemente – voluntad, dudo que se lleve a cabo nada parecido a lo propuesto.

Se debería reformar el sistema de contratación del profesorado para poder contratar a más estudiantes en prácticas de entre los licenciados con mejores expedientes y aplicar una serie de filtros que tengan en cuenta las características personales del candidato, tal y como se hace en Finlandia. Las condiciones para la asignación de profesores deberían modificarse para que los directores de
los centros escolares puedan influir en este proceso. Esto es algo fundamental. Los que me leen saben que uno de mis temas recurrentes es la inadecuada formación de los estudiantes que están saliendo ahora (y me temo que antes) de las escuelas de Magisterio y el poco valor que se da a estos estudios en general. Lo propuesto por el equipo de PISA me parece más que razonable lo que ocurre es que en las circunstancias actuales, si se llevase a la práctica, podría ser peor el remedio que la enfermedad. Me voy a explicar llevando el ascua a mi sardina – ya dijo un profesor que mi blog pecaba de falta de modestia así que de perdidos al río: yo creo que estoy bastante mejor preparada que el estudiante medio y sin embargo mi expediente es el tercero peor de mi promoción. ¿Qué ocurre? Pues que los responsables de la Facultad de Educación no están capacitados para aplicar ningún filtro efectivo de modo que cualquier intento de selección realizado por ellos puede desembocar en lo contrario de lo que se pretende. Yo propondría echar abajo las escuelas de magisterio y volverlas a construir. Pero como no se puede, se me ocurre que a lo mejor se podrían ofrecer prácticas remuneradas, o incluso plazas de interinidad, siguiendo un proceso de selección similar al que se lleva a cabo en las empresas privadas (sin enchufismos, a ser posible). De todas maneras, ahora mismo los estudiantes pagamos por las prácticas así que difícilmente van a aceptar ser ellos ahora los que paguen.

Se deberían reformar las estructuras de remuneración y compensación. Se sugieren, entre otros, los siguientes cambios: contar con escalas salariales diferentes y más flexibles, atraer a los nuevos candidatos en función de sus cualificaciones y de los contratos que van a tener, en lugar de hacerlo con puestos de por vida, permitir que los profesores puedan obtener una mayor retribución si logran buenos resultados con sus alumnos o si llevan a cabo tareas adicionales específicas y hacer que los aumentos salariales dependan de la realización de programas de formación continua. Hace algún tiempo escribí que el que la estructura laboral española fuera dual – demasiado rígida para algunos trabajadores y demasiado flexible para otros – combina lo peor de los dos mundos y no ayuda en absoluto a conseguir los mejores profesionales en los distintos campos.  Si llegado un momento un profesor considera que la enseñanza ha dejado de motivarle o que por las razones que sea ya no puede ejercer bien su trabajo, es muy difícil que encuentre alguna alternativa decente fuera del sistema educativo. Del mismo modo, cualquiera que decida dedicarse ahora a la enseñanza va a tenerlo muy complicado porque el sistema privilegia a los que ya están dentro de él. Por ejemplo, en este artículo del año 2007, se dice que más del 80% de los aprobados en las oposiciones para Primaria, fueron interinos (la nota para Canarias es muy reveladora). Creo que la movilidad es realmente enriquecedora porque aporta ideas frescas, un punto de vista diferente e ilusión. Sin embargo, en España se suele usar este término  como eufemismo de trabajo precario y despido libre.

Habría que poner en marcha un sistema de jubilación anticipada para que aquellos profesores que ya no sean completamente eficaces puedan abandonar la profesión. De acuerdo.

Es necesario introducir mejores incentivos financieros para aquellos profesores que logren mejorar el rendimiento de sus alumnos, el suyo propio o que se encuentren en plazas difíciles de cubrir. No se si financieros pero desde luego que si son necesarios incentivos. Hay centros muy difíciles con alumnos de realidades muy duras en los que no puede trabajar cualquier profesor. Sin embargo, es en estos centros el profesorado cambia constantemente y además en ellos acaban los docentes con menos experiencia ya que los que tienen posibilidad de elegir prefieren escuelas más tranquilas. Yo ofrecería incentivos (por ejemplo en  horarios o de formación) para atraer a los profesionales más motivados.

Habría que entablar unas relaciones laborales más estrechas entre las facultades de educación de las universidades y el sistema educativo, incluyendo, en estos casos, la formación continua y la investigación en materia de educación. La formación del profesorado debería ser impartida por personal especializado en pedagogía y con dedicación plena. Esta recomendación parte de la buena fe del equipo de PISA que sin duda piensa que las facultades de educación y los pedagogos españoles son profesionales, digamos, normales. De haber conocido la realidad creo que hubieran aconsejado exactamente lo contrario: cuanto más lejos esté el sistema educativo de las facultades de educación de las universidades, mejor.

Todos los profesores deberían actualizar sus competencias de manera sistemática a través de programas de formación continua. A no ser que se aborde la actual falta de programas de este tipo y la baja participación por parte de los profesores más veteranos que más la necesitan, los estándares escolares seguirán siendo bajos. La formación continua es siempre necesaria pero yo diría que más importante que eso es conocer cómo son los docentes que tenemos y no exigir más de lo que se puede dar. No se le puede pedir peras al olmo… pero los olmos son árboles maravillosos y también nos podemos beneficiar de su sombra. Me explico. En la escuela donde hago las prácticas he tenido que ayudar a más de una maestra a abrir su correo de gmail o a gestionar ficheros en windows. Mi tutora no fue capaz el otro día de ayudar con unos ejercicios de inglés a chicos de sexto. Es evidente que no se puede montar un sistema bilingüe basado en las TIC con estos profesores y sin embargo hay quien sigue empeñado en hacerlo (otra cosa es que quizás tampoco sería bueno, pero este es otro tema). Lo que hay que tener en cuenta son las otras muchas cualidades que sin duda tienen los maestros y diseñar un sistema acorde.

Hay otros temas sobre metodología, modas pedagógicas y filosofía de la educación que influyen muchísimo pero ya los he tratado en el blog y además tampoco creo que sean diferentes en Canarias que en el resto de España así que no me voy a repetir.

Por último, hay un asunto que no se recoge en PISA y que a mí me parece importante. La clave me la dio el otro día una profesora cuando yo me extrañé de que hiciera tanto frío en una escuela situada en un pueblo cuyo clima es excelente. Me dijo que todos los colegios donde ella había trabajado eran fríos y húmedos porque gran parte de las escuelas públicas canarias están construidas en los barrancos, donde los terrenos son más baratos. El centro donde estoy está construido en bancales, con escaleras para ir de un patio a otro y aulas que apenas reciben luz. La arquitectura hace que el sonido de los patios se amplifique de modo que es difícil llegar a estar en silencio en algún momento. Al mismo tiempo, el olor de la comida del comedor impregna todas las estancias. No dudo que haya quien piense  que estas consideraciones son una frivolidad.  Yo creo que, sin ser ni mucho menos la causa principal del bajo rendimiento escolar, el entorno influye más de lo que queremos pensar. En un ambiente frío, húmedo, oscuro, ruidoso y donde se huele permanentemente a comida, es muy difícil mantener un clima de concentración y estudio. No se pueden echar abajo todas las escuelas para volverlas a construir pero un programa de embellecimiento sería barato y quizás más beneficioso de lo que creemos. Hablo de tener jardines cuidados,  plantas con flores y cortinas ligeras en las aulas (una de las clases de sexto de mi centro tiene papel de embalaje marrón en las ventanas), extractores de humo eficientes en la cocina y cosas así. Yo al menos estaría más a gusto.

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La escala del Universo

La escala del Universo” es una aplicación muy bonita que permite ver y comparar las magnitudes de todo lo que existe en el Universo (o de lo que las teorías suponen que existe). Moviendo la barra del zoom se puede viajar desde las  partículas más pequeñas hasta las mismas fronteras del Universo conocido. Y si se pincha con el ratón sobre los distintos objetos que aparecen, se abre un cuadro con una pequeña explicación sobre cada uno. La aplicación fue creada – por pura diversión – por Cary Huang con el apoyo técnico de su hermano gemelo Michael, de 14 años. Hay una primera versión del programa hecha por los hermanos Huang hace dos años.

Captura de pantalla de "The scale of the Universe 2" de los hermanos Cary y Michael Huang. Pinchando sobre la imagen se puede acceder a la aplicación.

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Mini miscelánea (II)

El problema del tiempo:

- Carlota (6 años): Mi abuelo es muy viejito. Tiene por lo menos 37 años.
- Iker (6 años): Primero vivieron los dinosaurios, despues los guanches y los mamuts y los últimos de todos fueron los piratas.

El problema de la existencia:

Trato de explicarle a Yonatan, de seis años, qué es un clavel. Le pregunto si se ha fijado en la flor que tienen en el pelo las bailarinas de flamenco que son – explico – las que llevan trajes de volantes con lunares y hacen así (hago el gesto correspondiente). ¡Ah! – dice Yonatan – pero no existen de verdad: ¡son personas disfrazadas!

- Iker (otra vez): Cristina, ¿verdad que los dibujos animados no existen?
- Cristina: Cierto, Iker, los dibujos animados no existen.
- Iker (con cara de triunfo y satisfacción dirigiéndose a su compañera de mesa): ¿Oiste? Ya te había dicho yo que los dibujos animados eran en realidad seres humanos disfrazados.

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Tinkering School

Me ha encantado la experiencia que cuentan en este vídeo.


Tinkering significa algo así como jugueteando. Juguetear, probar, equivocarse, intentar otra cosa, experimentar… me parece la mejor manera de aprender. Los niños que yo conozco tienen la vida totalmente planificada. Ya no hay tiempo para el aburrimiento. Incluso las fiestas de cumpleaños se han convertido en una sucesión de actividades organizadas por algún adulto. Estaría genial que en nuestras escuelas hubiera espacio para iniciativas de este tipo, aunque fuera a pequeña escala. Seguro que los niños nos sorprenderían.

Orientaciones de PISA para Canarias (I): los hechos

A continuación hago un resumen de los resultados del informe ‘Orientaciones de PISA para Canarias’, elaborado por un equipo de la OCDE por encargo del Gobierno de Canarias, para analizar el motivo de las bajas calificaciones del alumnado canario en el informe PISA de 2009 y sugerir acciones para la mejora de la educación en esta comunidad. Fue presentado el pasado 12 de marzo y su lectura es tan interesante como deprimente. Se puede leer completo aquí (gracias, Emilio). En una segunda entrada resumiré las recomendaciones que los autores hacen sobre este estudio.

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE es un estudio trianual de conocimientos y habilidades realizado entre alumnos de 15 años, diseñado para hacer comparativas válidas entre los diferentes países que participan en el programa. El último estudio PISA es del año 2009. Estos son los datos que se han analizado.

Resultados:

En España, el área principal examinada, la lectura, obtuvo una puntuación media de 481, lo que se sitúa notablemente por debajo de la media de la OCDE, de 493. Los estudiantes canarios obtuvieron una puntuación media en lectura de 448. Es decir, 45 puntos por debajo de la media de la OCDE y 33 puntos por debajo a la media española. Dado que 39 puntos equivalen a un año de escolarización, el alumno medio de 15 años presenta un retraso de más de un año con respecto a su equivalente en los países de rendimiento medio y de casi un año con respecto al estudiante español medio. Solo los estudiantes de Ceuta y Melilla obtuvieron peores puntuaciones en lectura. A nivel internacional, el rendimiento en lectura de las Islas Canarias es similar al de Chile, que quedó en el número 33 de los 34 miembros de la OCDE, aunque por encima de Bulgaria y Rumania, miembros de la UE.

En matemáticas, la media de la OCDE fue de 496. La media de España volvió a ser significativamente inferior, 483. Los estudiantes canarios obtuvieron 435 puntos, 61 puntos por debajo de la media de la OCDE y 38 puntos por debajo del rendimiento medio español. Por tanto, el quinceañero medio canario presenta un retraso de un año y medio en su escolarización con respecto a sus compañeros de los países de rendimiento medio de la OCDE y de la UE como Francia, la República Eslovaca, Austria, Polonia, Suecia, la República Checa y el Reino Unido, y más de un ano de retraso con respecto al alumno espanol medio. Dentro de España, solo los estudiantes de Ceuta y Melilla obtuvieron una peor puntuación (417).

En ciencias, la media de la OCDE fue de 501. La media de España fue significativamente inferior, 488. Los estudiantes canarios obtuvieron 452 puntos en ciencias, lo que implica 49 puntos (más de un año de escolarización) por detrás de la media de la OCDE y 36 puntos (casi un año de escolarización) por detrás de la media española. De nuevo, dentro de España, sólo los estudiantes de Ceuta y Melilla obtuvieron una puntuación inferior (416). A nivel internacional, el rendimiento en ciencias de las Islas Canarias se sitúa entre los de Turquía (454) y Chile (447), pero por encima de las puntuaciones de Serbia, Bulgaria y Rumania.

Puntuación media en lectura, matemáticas y ciencia por comunidad autónoma y su rango superior e inferior posible (la imagen se amplía pinchando sobre ella).

Sumando las tres materias, los resultados de los estudiantes canarios fueron los segundos peores de las 15 comunidades autónomas españolas que participaban en PISA, aunque considerablemente mejores que los de los peores clasificados, Ceuta y Melilla. Castilla y León, que obtuvo el mejor rendimiento general de España, puntuó por encima de la media de la OCDE en las tres áreas de
conocimiento, al igual que Aragón, La Rioja, Madrid y Navarra.

Niveles de rendimiento:

Los niveles de rendimiento de cada sujeto se definen para describir las competencias y habilidades de los estudiantes en cada nivel. Las puntuaciones de los alumnos en ciencia y matemáticas se agruparon en siete niveles de rendimiento, correspondiendo el Nivel 6 a las mayores puntuaciones y el nivel menor que 1 a las más bajas. En lectura hay un nivel de rendimiento adicional:
El Nivel 1 está dividido en Nivel 1a (superior) y Nivel 1b (inferior), por lo que el nivel más bajo es el Nivel menor que 1b. Se establece el Nivel 2 como nivel base para todas las materias. Las bajas puntuaciones medias de los estudiantes canarios en las tres materias se deben principalmente a la elevada proporción de
estudiantes que no alcanzan el Nivel 2, el nivel base de rendimiento. En las Islas Canarias, el 33% de los estudiantes rindieron por debajo del Nivel 2 en lectura, comparado con el 20% en España, 19% en la OCDE y 13% en Madrid y Castilla-León. El porcentaje de estudiantes canarios que rindieron por debajo del Nivel 2 en ciencias fue del 32%. En matemáticas fue aún mayor, del 43%. El archipiélago canario tampoco puede darse por satisfecho con el rendimiento de su alumnado en el extremo superior de la escala de rendimiento de PISA. En lectura, la proporción de estudiantes canarios de alto rendimiento (en los Niveles 5 o 6) fue inferior al 2%. Fue inferior a la proporción española (3%) y considerablemente menor que en el conjunto de la OCDE (8%). En matemáticas, las Islas Canarias tuvieron la menor proporción de estudiantes de Niveles 5 y 6 de todas las CC. AA. españolas, el 1%, contrastando con el 14-15% de estudiantes de Castilla-León, La Rioja y Aragón que alcanzaron dichos niveles. En ciencias,
la proporción de estudiantes de alto rendimiento en Canarias es sólo del 2%, otras CC. AA., como Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-León, Galicia, La Rioja, Madrid y Navarra, superaron el 5%. Y sólo aproximadamente el 10% de los lectores de alto rendimiento en Canarias lo fueron también en las otras dos materias, una pequeña proporción si la comparamos con el resto de
CC. AA. participantes.

Porcentaje de estudiantes con nivel de rendimiento en lectura inferior al Nivel 2 y de Nivel 5 o superior (la imagen se amplía pinchando sobre ella).

Diferencias por sexo:

En todos los países y regiones participantes, las chicas superaron a los chicos en lectura. Esto también se dio en Canarias, en PISA 2009 las chicas superaron a los chicos por 25 puntos. Sin embargo, esta diferencia entre géneros a favor de las chicas fue inferior a las medias para España (29 puntos) y de la OCDE en su conjunto (39 puntos). Por el contrario, en la mayoría de países, los chicos superaron a las chicas en matemáticas. La diferencia promedio por sexos en la
OCDE fue de 12 puntos a favor de los chicos. Dicha diferencia fue mayor en Canarias, de 17 puntos, aunque en línea con el resto del país, donde la diferencia media por sexos fue de 19 puntos. En ciencias no se produjo una diferencia significativa entre sexos en la OCDE, pero en España los chicos superaron a las chicas una media de 7 puntos. En las Islas Canarias los chicos superaron a las chicas por 15 puntos. Esto puede indicar que la enseñanza secundaria en Canarias tal vez sea menos eficaz para las chicas que para los chicos en matemáticas y ciencia.

Nivel socioeconómico:

El entorno socioeconómico de los estudiantes se recoge en el Índice PISA de estatus social, económico y cultural. Este índice se calcula teniendo en cuenta la formación y empleo de los padres y una serie de recursos domésticos. El índice ha sido estandarizado para que tenga un valor promedio de cero y una desviación estándar de uno en los países de la OCDE. El estatus socioeconómico medio de los estudiantes canarios es bajo. El estatus socioeconómico medio de los participantes de PISA 2009 fue de -0.62, el más bajo de todas las CC. AA. españolas participantes. Un 39% de los estudiantes de Canarias procede de un nivel socioeconómico bajo, en comparación con el 29% de España o el 15% de la OCDE. Menos del 5% de los padres de los estudiantes evaluados por PISA se encuadra en el grupo profesional de mayor rango y menos de un cuarto de los padres finalizó la educación terciaria.  Una vez ajustados estadísticamente los resultados de PISA para compensar las diferencias de estatus socioeconómico, la puntuación media de lectura de los estudiantes canarios subió de los 448 a los 467 puntos, aunque sigue estando considerablemente por debajo del rendimiento medio en España y en la OCDE.

Comparación entre centros públicos y privados:

De promedio, los centros privados superaron a los públicos por 59 puntos en lectura, 44 puntos en matemáticas y 57 puntos en ciencias. Aunque los centros privados de Canarias (en PISA 2009 solo participaron centros concertados) se sitúan por debajo de la media de los centros privados espanoles en todas las materias, están más cerca de las cifras españolas que las cifras de los centros públicos en todas las materias; en lectura y ciencias las diferencias entre los centros privados de Canarias y de Espana son relativamente pequeñas. Tanto en los centros públicos como en los privados, la materia con peores resultados fue las matemáticas, donde se obtuvo una gran divergencia entre la puntuación de media de Canarias y las de España y la OCDE. Sin embargo, una vez realizados ajustes considerando las características socioeconómicas de los alumnos y los centros según los estándares de PISA, los centros públicos de Canarias tienen un mejor rendimiento que los privados.

Alumnos inmigrantes:

Las fuentes estadísticas de las Islas Canarias muestran que alrededor del 50% de los alumnos de nacionalidad extranjera en las islas proviene de países hispanohablantes de Sudamérica, aproximadamente un tercio de países de la Unión Europea y el 12% del continente africano. PISA 2009 no detectó una diferencia estadísticamente significativa entre el rendimiento de los estudiantes nativos y los inmigrantes. El nivel de integración de alumnos inmigrantes en los centros parece ser relativamente elevado. El 20% de los alumnos acudían a centros donde el porcentaje de alumnos de origen inmigrante superaba el 25%. Sólo las Islas Baleares y Madrid presentan porcentajes superiores.

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Verdades profundas

Me ha parecido muy interesante lo que escribe Freeman Dyson a propósito de la enseñanza de las ciencias en su libro “De Eros a Gaia” que acabo de leer. Basándose en su propia experiencia y en la de otros eminentes científicos, piensa que hay que enseñar menos ciencia a los niños en las escuelas. Así, según su opinión, el aprendizaje informal en circunstacias aparentemente desfavorables pueden conducir a mejores resultados que la enseñanza formal en condiciones propicias. Pero al mismo tiempo, el propio Dyson está de acuerdo con la tesis defendida por Chiara Nappi, de que hay que enseñar más ciencia, y de manera sistemática y sostenida, en todos los niveles educativos. ¿Cómo se puede estar de acuerdo con estas dos proposiciones aparentemente contradictorias? Dyson lo explica así:

Mi propósito es explicar cómo puede suceder que dos juicios opuestos puedan ser igualmente ciertos. La clave de la explicación es el principio de la complementariedad de Niels Bohr, quien gustaba de aplicarlo a situaciones de ética y filosofía, lo mismo que a la física. La complementariedad dice que la naturaleza es demasiado sutil como para ser descrita desde cualquier punto de vista singular. Para obtener una descripción adecuada hay que mirar las cosas desde varios puntos de vista, aun cuando los diferentes puntos de vista sean incompatibles y no puedan ser simultáneos. Las afirmaciones que son ciertas cuando se ven desde un punto de vista pueden ser falsas cuando se las ve desde otro. No hay aquí contradicción lógica alguna, porque la conducta del objeto que se observa cambia al cambiar el punto de vista del observador. He aquí una cita de Niels Bohr:

«En el instituto de Copenhague era frecuente que riéramos contando chistes, entre ellos el viejo dicho de las dos clases de verdad. A una clase de verdad pertenecen los juicios tan simples y claros que la afirmación contraria no puede defenderse. A la otra clase, la llamada ‘verdad profunda’ pertenecen los juicios cuyos contrarios contienen también una verdad profunda».

Las mentes infantiles y las interacciones entre niños y maestros son tan sutiles y dinámicas que puede esperarse que la verdad profunda prevalezca.

La clave de la cuestión está en no empeñarse en tratar al niño como un ente simple  en abstracto cuando lo cierto es que, no solo cada niño es diferente, sino que tanto el pensamiento infantil como las relaciones que se establecen en los procesos educativos son de una complejidad extraordiaria. Yo diría que el problema del aprendizaje es el más complicado que existe y por eso tratarlo desde un único punto de vista sería absurdo. Dyson continúa así:

Nappi tiene razón cuando dice que la ciencia, impuesta imparcialmente a los niños por una autoridad docente centralizada, puede ser una fuerza poderosa que actúa a favor de la justicia social y de la igualdad de oportunidades (…). Yo tengo razón cuando digo que una minoría de niños liberados de la esclavitud de las aulas, como los que pasamos la guerra en Inglaterra, buscará la ciencia con un entusiasmo apasaionado que un aula entera llena de empollones especializados en aprobar exámenes no puede igualar. (…) No existe nada que se parezca a un niño en abstracto. Sólo hay niños particulares, todos ellos diferentes. Las prescripciones de Nappi son buenas para la gran masa de niños, las mías son buenas para la elite. Las suyas son buenas para la mayoría observante de la ley, las mías para los rebeldes y los sin ley. Pero no es posible dividir a los niños en una mayoría dócil y una minoría rebelde y tratarlos separadamente. Cada niño individual, como cada electrón individual, tiene cualidades complementarias de docilidad y rebeldía. Cada niño necesita disciplina y libertad al mismo tiempo. (…) De una manera u otra los maestros tienen que facilitar las dos cosas. Esa es la verdadera vocación del maestro, hacer que los niños empiecen a aprender con una dosis ecuánime de disciplina y que luego sepan cuando es el momento de cesar en la disciplina y empezar en la libertad. Es una vocación difícil, casi imposible. Razón por la cual los maestros merecen nuestro más profundo respeto.

Yo añadiría, aparte del obvio comentario de que desgraciadamente por estos lares la profesión de maestro  no es demasiado respetada, que además sería necesaria mayor flexibilidad en el sistema educativo. Pero no es nada fácil, desde luego.

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Encajar en el sistema

Ana es una niña de diez años que sufre una ligera discapacidad que la hace caminar con alguna dificultad. Markus es el hijo de seis años de unos hippies alemanes. Ana y Markus no juegan en el patio a la hora del recreo. Prefieren ir a la biblioteca. Allí Markus se acurruca en una esquina sobre la alfombra y se queda abstraído con un libro mientras se chupa el dedo. Ana se ha convertido en una bibliotecaria tremendamente eficiente y solícita. Ella sola gestiona los préstamos de libros, ordena los anaqueles y escribe todo tipo de carteles con normas, avisos y explicaciones para los pequeños usuarios. Ambos son enternecedores, cada uno en su papel. Sin embargo, es inevitable preguntarse si sufren. Se supone que deberían preferir estar con los otros niños, jugando a lo que sea. Esto es lo que pensé yo cuando los empecé a ver todos los días. Después me di cuenta que yo misma voy también a la biblioteca a la hora del recreo porque me gusta más estar allí que de charleta en la sala de profesores y eso que en general son todos bastante amables. En cualquier caso, no creo ser una persona asocial: simplemente estoy más a gusto en la biblioteca, con o sin niños.

Hay una especie de obsesión en que los niños – y adultos – encajen en su entorno, a toda costa. Hace poco hice un curso a distancia sobre atención a niños de altas capacidades (muy malo, por cierto – más tarde descubrí lo que todo el mundo ya sabía: el objetivo de estos cursos no es aprender sino conseguir puntos para la promoción profesional). En el curso, decía, se hacía muchísimo hincapié en que lo importante era conseguir que los niños se integraran en sus escuelas y en sus barrios. Parecía que todo el problema se limitaba a las dificultades de adaptación de los que por una razón u otra son diferentes. Y efectivamente, nadie puede estar solo y es fundamental que el niño aprenda a socializar. Ahora bien, la escuela no tiene por qué ser el único espacio para la socialización – sería preocupante que fuera así – y tampoco sé hasta que punto se debe forzar a una persona a confraternizar con otras con las que no se siente a gusto. ¿Con qué autoridad un profesor que no estaría cómodo con un grupo de hooligans hablando de fútbol y bebiendo cerveza – por decir algo – puede imponer a un niño la compañía de unos colegas que no ha elegido? ¿No sería mejor dejarlo en paz o, llegado el caso, proporcionarle un entorno más afín a sus intereses? Pregunto, porque no tengo muy clara la respuesta. Lo que sí siento es que la adaptación social se ha convertido en el objetivo prioritario de la escolarización al mismo tiempo que noto – paradójicamente – que hay cada vez menos solidaridad entre iguales. Creo que en cierto modo el aborregamiento (bienintencionado) se ha institucionalizado en las escuelas. ¿Por qué pensar que Ana y Markus están marginados cuando quizás solo están haciendo uso de su libertad?

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